Cada año se gastan miles de millones en publicidad para promover consumo de carne y sus derivados. El mensaje que se desea transmitir al consumidor es que comer carne es una actividad natural, sana y divertida. Lo que los mensajes publicitarios no nos dicen es la cantidad de benzopireno (carcinógeno causante de tumores de estómago y leucemias) que ingiere con cada kilo de carne asada, equivalente a fumarse 600 cigarrillos.
El consumo de grasas y proteína animal sobrecarga la función renal y es muy perjudicial para el aparato circulatorio. Una alimentación a base de todo tipo de carne, huevos y leche incide negativamente sobre nuestra salud, favoreciendo el desarrollo de enfermedades de origen nutricional como la arteriosclerosis, la hipertensión, el cáncer, la diabetes y las enfermedades del corazón.
Un estudio hecho en 1995 por el DANE y la OPS (Organización Panamericana de la Salud) encontró que la causa de mortalidad más alta en Colombia no es la violencia o los accidentes, sino que está relacionada con enfermedades cardiovasculares 28,7% (fallas cardiacas, derrames cerebrales, etc.). El cáncer ocupa el tercer lugar con el 13,7%.
Continuamente aparecen noticias sobre intoxicaciones alimenticias, contaminación de productos, epidemias devastadoras como la peste porcina, fiebre aftosa (vacas locas), la gripe aviar son noticia mundial. Esto sin contar con la gran cantidad de dudosos productos artificiales, productos químicos, hormonas y antibióticos aplicados a los animales, cuyos efectos sobre los consumidores son todavía desconocidos. En nuestro país, a las aves y a los bovinos se les alimenta con las plumas que salen de los pollos muertos, es decir que se les esta dando de alimento proteína animal a animales herbívoros, esto se hace para que los animales crezcan mas rápido y sean mas corpulentos, lo que no se sabe es qué resultados puedan dicha práctica en el futuro en las personas que consumen estas carnes.
Existe el mito de que necesitamos los productos lácteos por el calcio y las proteínas. Sin embargo no se conoce ni un sólo caso en la literatura médica de deficiencia de calcio dietético con una dieta suficiente en calorías. Los países con el mayor consumo de productos lácteos (Norteamérica, Holanda, Gran Bretaña, Escandinava) poseen las mayores tasas de osteoporosis, incluso a pesar de que consumen hasta 1000 mg de calcio al día, el doble de la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud. Sólo los esquimales poseen un consumo superior de calcio, y de hecho presentan la mayor tasa de osteoporosis. La osteoporosis no es una enfermedad de deficiencia en calcio, es una enfermedad de pérdida de calcio provocada en las personas mayores principalmente por comer demasiada proteína animal que es eliminada empleando calcio de los huesos. En China y Africa, por ejemplo, se consume mucha menos proteína animal y presentan menores tasas de osteoporosis.
Por otro lado, tenemos que la postura oficial de la prestigiosa American Detetic Association (Asociación Detética Americana) respecto a las dietas vegetarianas es la siguiente: “Las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas son saludables, son nutricionalmente correctas, y proporcionan beneficios de salud en la preservación y tratamiento de ciertas enfermedades” Este organismo llegó a estas conclusiones tras un análisis exhaustivo de todas las pruebas científicas disponibles. En resumen, la dieta 100% vegetariana, basada en el consumo de frutas, verduras, cereales y legumbres, rica en fibra y elementos nutritivos, es ideal para mantener limpio nuestro organismo y nuestras arterias pudiendo obtener así la cantidad adecuada de grasas y proteínas sin preocuparnos por el colesterol, que solo se encuentra en los productos de origen anima